Aplica tu contorno de ojos y encima coloca los parches de pepino o aloe de iroha recién sacados de la nevera. El resultado es inmediato.

 

Lo primero de todo es hacerse una buena limpieza de cutis 2 veces al año y tener la crema adecuada para tu tipología de piel. Consiste en realizar un sencillo masaje todos los días a la hora de aplicar tu crema, con la yema de los dedos para descongestionar los ojos, pellizcándonos las cejas y la línea del mentón hacia las orejas, haciendo circular la sangre y los nutrientes.

Evita los cambios bruscos de temperatura, utiliza aguas termales para limpiar la piel y nunca uses agua caliente en tu piel o zona más sensible. Para mejorar los efectos de mascarillas puedes introducirlas en la nevera y después aplicarlos.